He aquí un texto escrito a base de dolor, a base de decepción y a base de confusión. Pero aunque provenga del dolor que una espina dejó en mi corazón, también esta escrito a base de amor, de dedicación y de cariño.
Te escribo a ti, a quien decidí contarle sobre el dolor oculto en mi corazón, a ti a quien tras haber sido mi razón para despertar una vez mas concluiste siendo mi razón para no poder dormir, a ti a quien oculto mi necesidad por tenerte a mi lado y a ti por quien noche con noche rezo porque encuentre la felicidad a pesar de no serlo a mi lado.
Sin duda alguna he cometido errores, intencionalmente o no pero los he cometido. Lamento no haberte dirigido una sonrisa cada vez que te mire en el camino. Lamento haberme refugiado tras el silencio y no haberte dicho todo aquello que siempre quise decirte. Lamento haber pretendido desinterés por ti porque siempre supe que lo único que ganaba era mentirme y alejarte, pero lo que mas lamento es no haberme llevado una parte de tu corazón como tu lo hiciste conmigo.
Pues hoy, después de haber acumulado tantas emociones dentro de mi por fin explote, cedí ante el dolor punzante dentro de mi pecho, mire la luna brillar fuera de mi ventana jugando “Switch on, switch off” con las estrellas titilantes con quienes solía platicar de ti. Cerré los ojos y dentro de mis parpados te vi, sonriendo y caminando, alejándote de mi, abrí los ojos y mientras las lagrimas cruelmente corrían por mis mejillas, sentí partiéndose en dos a mi ser, apreté los puños y grite en silencio en un inútil intento por hacerte venir a mi lado, mire al cielo y rogué por verte a mi lado en sueños una vez mas y retenerte en mi memoria si en mi camino estaba deparado que jamás caminarías.
Solo me queda el sabor amargo que dejo tu ausencia en mi vida. Un toque amargo proveniente de ti que disfruto a base de dolor día con día.
Talvez escribí para calmar al corazón herido, para ser escuchado por una pluma y una hoja de papel o simplemente porque aun ciega e inútilmente creo que, aunque carezca de sentido, este texto logre arrebatarle el corazón a dicha persona y se me sea entregado para siempre.
martes, 20 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Sólo puedo decirte que es éste el mejor texto tuyo que jamás haya leído... A todo lo demás, dejaré que el silencio le de respuesta, pues quizá sea, en mi caso, callar lo más sabio.
ResponderEliminarDejo aquí, en este comentario, preocupación y mi cariño.. Pero mi corazón, ese se queda conmigo.